paisaje que representa la paz interior, bienestar

En este post me gustaría compartir unas reflexiones para acompañarte en la aceptación de las situaciones difíciles en tu vida, evitar el sufrimiento y vivir con bienestar y paz interior. El contenido de este post está basado en conceptos de la ciencia que te libera del sufrimiento: la aceptología. Éste fue el proyecto pedagógico impulsado por el filósofo colombiano, Gerardo Schmedling.

La ciencia se basa en observación y experimentación con el objetivo de descubrir leyes por las que se rigen. Emplea hipótesis y teorías que pueden engañar en cuanto a su apreciación, pero no en cuanto a su resultado. Por eso Gerardo consideraba la aceptología como una ciencia, ya que una persona cuando no puede aceptar algo y lucha para cambiarlo, da siempre el mismo resultado de conflicto interior y sufrimiento.

La realidad externa nunca cambia, porque su existencia obedece a la correspondencia con el interior del individuo que la vive. Sólo cuando cambia el interior, genera una nueva realidad para él. Esta es la realidad científica, cuando dejamos de luchar para cambiar la realidad externa, cuando aceptamos la realidad tal y cual es, ya estamos listo para vivir una nueva realidad porque la anterior ya nada más puede enseñarnos. Aquel que logra aceptar su realidad presente ya no necesita nada más. El universo es eficiente, y nadie será sometido a un examen o prueba que ya pasó o ya conoce.

En esta línea podemos comprender que luchar para imponer la propia voluntad, los ideales, cambiar a los demás y el curso de la vida para que los sucesos externos se acomoden a las preferencias individuales, es una pérdida de tiempo y una fuente inagotable de sufrimiento. Está claro que uno tiene que ir a por sus sueños y objetivos. Sin embargo, una cosa es hacerlo de forma fluida y siguiendo la dirección del viento, y otra es hacerlo de forma obsesiva y a contra-corriente.

Cuando consigo comprender, que la sabiduría colectiva general, manda y decide independientemente de mi voluntad. Entonces puedo aceptar que estoy bajo su orden. Confiar que todo lo que sucede es lo perfecto, lo necesario y que cumple un propósito de amor, aunque no necesariamente sea un acto amoroso o de buen amor.  Esta comprensión me permite disfrutar de todo lo que hay para mí, renunciando a mis propias expectativas para seguir el despliegue colectivo establecido.

Otra idea fundamental es entender que todo aquello que me genera conflicto, lucha, desgaste, sufrimiento, malestar, lo que no me da buenos resultados, aquello que alimenta al ego, lo que me quita mi paz interior y me enferma, no me corresponde. Debo aprender a soltarlo, para alinearme con el despliegue de la vida, su voluntad y vivir lo que sí me corresponde. Renunciar a cambiar a los demás y a todo lo que no depende de mí, a sufrir y a actuar en lo que debo hacer y de mí depende.

Debo entender que yo sólo no puedo y no sé lo que es mejor para mí, por eso debo confiar en la voluntad colectiva e incluso renunciar al libre albedrío para dejarme guiar por ella.

Paz es el resultado de la integración de conflictos opuestos y de la renuncia a lo que no me corresponde o no depende de mí. Una vez me he desensibilizado, es decir puedo ver la realidad con neutralidad, puedo observar cuando se altera mi interior sin que se note externamente, y transformar mis reacciones airadas en una respuesta amable, respetando el proceso de cada persona. La paz es más valiosa que cualquier otra cosa, hace subir tu energía vital, es sinónimo de salud y te permite acceder a los estados superiores de conciencia del ser humano. Con entreno se puede conseguir pasar de la paz temporal a la paz permanente.

La tierra prometida es un estado mental en el que ya he conseguido liberarme de la esclavitud de la ignorancia, donde ya no permito que las situaciones externas me afecten y reconozco la falsedad de los principios de los pensamientos que traen sufrimiento y dolor. Tengo fe y certeza absoluta que sucederán los pensamientos positivos y amorosos, y pienso sólo lo mejor imaginando cosas que me traen paz interior.

PASA A LA ACCIÓN

Si te tomas una sola de estas reflexiones, notarás mejoría en tu paz interior. Imagínate todo el bienestar que podrás experimentar cuando las apliques todas a la vez.

  • Haz una lista de todo lo que te genera sufrimiento en tu vida e identifica lo que no estás aceptando. Una vez identificado, deja de luchar y querer cambiarlo y acéptalo en tu interior o trabaja en modificar tu percepción interior.
  • Renuncia a la queja, sufrir, miedo, critica, al juicio, a la comparación y a la reacción aireada.
  • Renuncia a cualquier expresión que no sea de amor. No digas nada a menos que sea verdadero, necesario y amable. Cambia de emisora, como si fuera una radio, cambio los pensamientos de miedo a pensamientos que traigan paz y bienestar.
  • Renuncia a tener el control de tu vida para colocarte bajo la voluntad de la vida.

No dudes en contactar para cualquier duda o si quieres profundizar en alguno de estos puntos.

Por favor comparte el post si te ha parecido interesante, así los contenidos podrán llegar a más personas, y más personas tendrán una vida llena de bienestar y paz interior.

Muchas gracias.

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